Un diseño para Chile

November 22, 2021 2:12 am Published by

salto

Ya hace unos meses atrás hablábamos de la paradoja de la piscina vacía; o del miedo a diseñar el futuro; donde el miedo al cambio por mantener los estándares de lo conocido como medio de control y certeza sobre la incertidumbre del cambio, parecían ser para algunos la única forma de dar seguridad y estabilidad al país.

Hoy nos enfrentamos a un nuevo escenario, y como era de prever, la única constante del sistema sigue siendo el cambio y la incertidumbre que lejos de despejarse, se transforma en una niebla cada vez más espesa en un mapa contextual que pareciera verse tan polarizado como lo que nos tocó vivir políticamente al final de la década de los ochenta donde las opciones para unos eran salvarse de la maldad pura y la decadencia y, para otros un arcoíris de alegría que llegaba a iluminar casi dos décadas de oscuridad. Todos quienes votaron en esa ocasión tenían una clara convicción de cual sería la opción ganadora y todo lo que se tendría que hacer para cimentar una nueva forma de entender nuestra realidad política y social.

Hoy ni siquiera tenemos eso; nos enfrentamos a dos fuerzas se ven empatadas y con votos disgregados en un choclo que ya se ha desgranado en ideas que parecieran ser comunes a todos los colores y posturas, ¿entonces que hacer? ¿a quién creerle? ¿acaso todos son lo mismo?

Hoy ya nos tiramos a la piscina y afortunadamente vemos agua, mientras caemos hacia ella, pero la duda vuelve a inundar nuestra mente ¿y si no tiene la profundidad suficiente? ¿y si tiene tiburones? ¿estará helada o caliente? En este punto no nos queda mas que aceptar la realidad al momento de que lleguemos a ella y con el paso del tiempo intentar cambiar las condiciones que sean adversas a nuestra permanencia en ella.

Pero no somos los únicos que se enfrentan a su suerte, hoy vemos como quienes ya tenían una estrategia planeada, deben comenzar a rediseñar el brief para tratar de dar la confianza a todos esos que venimos cayendo hacia sus aguas, la convicción de que nuestra elección ha sido la más correcta y beneficiosa ya que de eso dependerá cuanto nos resistiremos a mantenernos nadando en aguas que pueden volverse turbulentas o tan calmas como una taza de leche.

Cuando la suerte pareciera estar echada, debemos recordar que la capacidad de modificar realidades aun esta en las manos del diseño y que no solo de productos y servicios vive el hombre, sino de la capacidad política que el diseño imprime a la creación de valor, la estabilidad en una empresa, su estrategia y proyección futura en las aguas en que estamos dispuestos a navegar desde hoy en más. El diseño es un acto político, porque se debe a quienes lo usan como medio se solucionar sus dolores.

Y por favor no confundir este acto político como un acto partidista, el diseño es en sí mismo la política publica y social más transversal que podemos disponer para modificar nuestras propias realidades.

Hoy el brief no solo se crea desde quien quiera un voto, sino desde quienes como ente co-creador de soluciones para un medio en constante necesidad, sepamos exigir desde nuestra visión y convicciones como profesión.

Hoy en día nuestro capital humano se rediseña y vale más por su capacidad que por los productos y servicios que ha creado en toda su vida. Hoy diseñar el país que queremos es una actividad estratégica, permanente, social y mancomunada que debe nacer desde la misma voluntad política social, transversal y permanente que todo diseño que agrega valor debe tener.

Rafael Chávez S.
Director/El Diario Diseño