Yo soy la ley

June 22, 2021 2:53 am Published by

yo soy la ley

“Yo soy la ley” -Juez Dredd.

 

Hace unos pocos años (o quizás más de una década…) recuerdo una clase de derecho civil II, en que un agradable sujeto, que predicaba la palabra de Bello, nos contaba que en términos prácticos, un contrato, era una ley para las partes, ante lo cual, mi ñoño cerebro no pudo evitar crear una imagen mental, en que un trozo de papel con unas palabras rayadas encima, cual tatuajes maorí y usando un casco de combate, gritaba, a todo pulmón “Yo soy la leyyyyy”.

Más allá de las alucinaciones propias de ese otrora estudiante de leyes, hoy en plena pandemia, he recibido muchas consultas sobre el tema, incluyendo la de muchos guerreros del Diseño Gráfico, quienes me han contado la ya clásica historia de que un cliente no quiere pagar ese trabajo ya entregado y que todo fue acordado vía llamada telefónica o por video llamada.

No puedo evitar pensar, que en términos románticos, sería hermoso creer que efectivamente la palabra es suficiente para garantizar los pagos, pero el abogado que habita este cuerpo decadente, me recuerda que eso no es así, que la realidad es que el Código Civil, en 3 artículos, nos deja claro esto; que si a mí me deben algo, yo lo debo probar y si ese algo vale más de 2 unidades tributarias (UTM), debe constar por escrito.

El artículo 1698 del Código Civil en su inciso primero (en chileno párrafo primero) señala, textual “Incumbe probar las obligaciones o su extinción al que alega aquéllas o ésta”, es decir, si yo digo que alguien me debe algo, lo debo probar, y si esa persona dice que ya me pagó, también debe probarlo, el tema ahora es como lo puedo probar.

El artículo 1708 del Código Civil, señala que “no se admite en la prueba de testigos respecto de una obligación que haya debido consignarse por escrito”, es decir, hay cosas que, si me las deben, no pueden probarse con el testimonio de la señora juanita ni mi santa madre que vio cuando con mi cliente, nos dimos un apretón de manos y nos juramos amor eterno en una sala virtual en zoom.

El tema ahora es ¿Qué obligación o deuda, que alguien tiene conmigo, no puede probarse por otro medio, que no sea el escrito? (es decir un contrato).

Para responder lo último, invocaré, cual hechicero, al artículo 1709 del Código Civil, el cual señala en su inciso primero, que deberán constar por escrito, los actos o contratos que contienen la entrega o promesa de una cosa, que valga más de 2 UTM.

En resumen, si alguien les encarga un servicio, cuyo valor es superior a 2 UTM, debe haber un contrato, ya que no podrán lleva a su santa madre como testigo (que sería quizás el único medio del que dispongan en pandemia), porque como ya les conté, esa deuda debió constar en un contrato.

Lo dicho anteriormente no significa que uno no pueda buscar que alguien les pague si es que no firmó un contrato, pero si le puedo asegurar que para que eso suceda, mis honorarios aumentan e irónicamente, sus opciones de lograr que les paguen disminuyen.

Con justa razón uno se siente indefenso y vulnerable ante tanto cliente de dudosa palabra. Todo pareciera ser muy técnico, caro y confuso y, siempre terminamos por no hacer nada o lo que es peor, dárnosla de abogados (o Dr. Frankenstein) y armar nuestro propio contrato a razón de las partes que más nos gustan de todas las que encontramos en internet, sin conocer o entender su validez, cuando podría solucionarse con ir a una notaria y gastar un poco para asegurar las cosas.

Como la intensión no es generar traumas y no vamos a hablar de todos los medios que existen para probar que me deben algo, solo me quedo con la idea de motivarlos a que traten de hacer contratos (legales) por sus servicios, más allá de los problemas actuales por la pandemia, la falta de formalidad en cuanto al uso de contratos es algo que no es de ahora, sólo que en este momento, es más posible que un cliente no responda y que nos duela en el bolsillo, cuando más lo necesitamos.

Es mejor meterse la mano al bolsillo, antes que otro lo haga por ti.

Julio Mejías G.
Abogado
Editor Área Legal / El Diario Diseño