Diseño Viral

March 16, 2020 1:37 am Published by

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Hoy nos encontramos en una emergencia mundial de diseño. ¡Ah! y de pasada con una pandemia de coronavirus. Es tragicómico, el avance y desarrollo médico del cual nos ufanamos, está siendo desarticulado por una simple pero efectiva falta de diseño de experiencias e interfaces. El error sin duda es humano y como tal, tan perfectible como cualquier diseño.

Los países “desarrollados” se han visto en problemas para hacer frente a la pandemia, y salvo en los que existe un total control social, por coerción u otro medio, se ha podido controlar la expansión de la enfermedad.

Estamos ante una de las primeras pandemias del siglo XXI en las que la componenda social, es más importante que la enfermedad misma. Nos hemos convertido en nuestros peores enemigos – y no solo por haber creado el virus- sino por aun carecer de una forma eficiente, eficaz y efectiva de concientizar a la población sobre algo tan “simple” como quedarse en su casa.

Italia, país “desarrollado” se ha convertido en la zona roja de Europa, con una de las mayores tasas de infectados del mundo. A la voz del gobierno de quedarse en casa, la gente prefirió salir a hacer su vida normal y ya está sufriendo las consecuencias de sus actos; un país paralizado en todo orden de cosas.

Como país “no desarrollado” pero con mucha suerte y poca preparación, hemos optado por copiar todas las medidas de países que no homologan sus sistemas al “mejor sistema de salud del mundo” En palabras simples nos dedicamos a copiar y actuar por miedo y paranoia ante lo desconocido, donde la histeria colectiva, se vuelve la norma no escrita.

Papel higiénico, mascarillas, alcohol gel, mercaderías; parece que estamos más preparados para el apocalipsis zombi que para tratar un virus común.

Si bien mucha de esta paranoia es fiel reflejo de la sociedad chilena actual, que en momentos de emergencia enciende su instinto de supervivencia y después transmuta al de solidaridad, no somos más que la evidencia de la falta de diseño de la que somos partícipes.

A China le podemos criticar su sistema político o la restricción de libertades dentro de muchas otras cosas más, pero en algo le llevan ventaja a todo el mundo: Su desarrollo de la “Ingeniería social” o en palabras simples, el esfuerzo para “influir” en las actitudes; relaciones y/o acciones sociales de la población de un país o región completa. Si te dicen que no salgas de la casa, no lo haces y no solo por miedo, sino por el bien común.

Pero no todo es mera voluntad, China ha sido un ejemplo de diseño UX/UI, desarrollando en tiempo récord, el diseño de interfaces para que la “voluntad” sea canalizada de forma eficiente. La voluntad sin un buen diseño de información y ejecución no son más que una mera expresión de deseo. La tecnología, las apps, la información, los protocolos y construir un hospital en diez días, son muestra de ello.

Acá estamos más informados por cadenas de WhatsApp que por un canal directo y veraz,  por publicaciones en Instagram y Facebook, que por campañas claras de acción y coordinación estatal ante una emergencia mundial.

La falta de diseño para afrontar las emergencias, se está convirtiendo en nuestra peor enfermedad; siendo que la cura la tenemos hace años, pues existen los recursos y sobre todo el capital humano que permita canalizar de mejor forma la información, evitando que el pánico inunde nuestra ya golpeada sociedad.
¿Es mucho pedir? No lo creo.

El diseño es lo único que debería ser viral en la población estos días.

Rafael Chávez S.
Director/El Diario Diseño