Hoy por hoy el tema en boga es el de la “energía y sus fuentes”, el surgimiento del proyecto Hidroaysén ha puesto sobre el tapete conversaciones respecto al impacto que éstas tienen a nivel medioambiental y social. Con todo este bombardeo mediático, es inevitable cuestionarse respecto al tema. el punto es dimensionar a qué escala se dan las conversaciones.
Reflexiono respecto a las decisiones que toma el gobierno en cuanto a un proyecto u otro, o analizó la forma en que ¿YO soy un aporte?. La mayoría de las personas, a mi parecer, se quedan en temáticas mas globales, emitiendo opiniones como si fueran espectadores de un suceso social en vez de ACTORES de éste y con ello la pregunta ¿necesitamos más energía o simplemente podemos hacer un uso más eficiente de lo que ya tenemos?
Es por esto, que pretendo con este artículo, invitarlos a una reflexión en primera persona, cuestionándose el ¿por qué no se hace más si es que se puede?
Creo que lo primero que nos desmotiva para realizar más aportes reales, es la falta de beneficios concretos. El refuerzo a una conducta deseada.
En la cotidianidad del hogar, aquel que cambia sus ampolletas por unas de bajo consumo; o el que desenchufa sus aparatos eléctricos cuando no los ocupa; el que apaga las luces cada vez que sale de la habitación, no posée mayores beneficios que ver reducir la cuenta de la luz y la satisfacción personal de hacer un aporte. Si pensamos, el que efectivamente aporta y hace un esfuerzo e inversión monetaria por ello, no se diferencia de aquel que simplemente no hace nada. Lo mismo pasa a nivel de comunidades (edificios, condominios etc.), ¿existen reconocimientos, o beneficios para aquellas comunidades que se organizan para implementar planes de ahorro?. En lo concreto NO, todo lo opuesto de lo que ocurre con las empresas, ya que estas sí poseen beneficios tributarios.
La pregunta es entonces, si el grueso de los consumidores de electricidad son los usuarios comunes y corrientes, por que se premia a las empresas. ¿Qué pasaría si esos beneficios se extendieran a la ciudadanía?
Por otro lado, si el objetivo es el reducir el consumo general de electricidad, una buena manera de incentivar esto sería mediante fondos que estuvieran destinados a fomentar la innovación en relación al uso más eficiente de la energía, como por ejemplo pasar de la iluminación por Bulbo a Led. Si una familia promedio en Chile hiciera esto pasaríamos de un consumo de 200kw (cuatro ampolletas de 50watt) a 4kw hora. Las cifras hablan por sí solas.
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