El hombre desde que apareci? en la tierra, sin pensarlo, sino m?s bien como una necesidad inherente, se vincul? al dise?o.
Las necesidades de todo tipo despertaron en ?l, ese impulso a buscar la forma, el color , la textura, el material, para satisfacer ese algo que tal vez no sab?a explicarse en un principio, pero que estaba ah? latente en su interior.
En un principio el objeto que cada uno hac?a, con el tiempo, algunos destacaron en hacerlo por sobre los otros, y se especializaron al punto de alcanzar la perfecci?n. Es as? como muchas culturas nos han dejado hermosos ejemplos de sus dise?os por ejemplo en las cer?micas y orfebrer?as, que nos permiten identificarlas hoy en d?a, y ubicarlas en el tiempo.
En la l?nea del tiempo, el dise?o fue ganando terreno y hoy en d?a ha invadido nuestras vidas y se nos expresa en las gr?ficas, en el vestuario, en nuestros autom?viles, en nuestros utensilios, en el robot marciano, en fin ser?a dif?cil encontrar un elemento de nuestra vida cotidiana que no est? marcada por el dise?o. El dise?o satisface necesidades, satisface nuestro ego, consume y genera grandes cantidades de dinero.
Esa l?nea, esa forma, ese color, esa textura, ese nombre que ese empresario trata de escudri?ar en el gusto de sus clientes, pueden determinar el ?xito o el fracaso de su producto, y es ah? donde lo comercial se vuelve relevante cuando nos enfrentamos a cualquier mercado.
Rafael Ch?vez Bustos. Ingeniero de Ejecuci?n en Administraci?n de Empresas
Redactor Area Comercial







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