18 de brumario

March 18, 2024 7:00 pm Published by

brumario

Toda revolución tiene su fin. Lo difícil es saber cuándo darle fin.

Desde ya hace unos meses que no había podido continuar con el desarrollo de contenidos, la situación se había convertido en algo amorfo, cada vez más difícil de comprender y analizar, por lo que el tiempo se encargó de alejarme de estas tareas para comenzar -nuevamente- con una revolución personal, tan necesaria como justa.

Pase de ser profesor a desempleado, retorne a las aulas ahora como alumno y compañero de equipo de nuevos amigos, comencé a trabajar en posgrado en el extranjero y como consultor en Chile, di termino a una empresa de 7 años, me convertí en piloto (RPA no como Maverick) y comencé a caminar varias veredas paralelas intentando encontrar un rumbo.

Ahora después de casi un año y medio desde que creí que tenía todo resuelto en la vida, aprendí varias cosas en este trayecto que me gustaría compartir contigo.

Quizás muchas sean de Perogrullo para ustedes y crean que es una lista más de “las 10 cosas que aprendí en mi retiro espiritual”, pero son reflexiones que seguramente te has hecho pero que a pesar de saber su respuesta, aun no le encuentras el sentido.

1.-Nada es seguro en la vida: Me “echaron” después de 10 años trabajando en un lugar que creía era mi lugar ideal de trabajo, donde había gente que creía me estimaba y de las cuales solo una se ha contactado conmigo para saber cómo estoy. Nunca tuve un lugar asegurado, ni amigos más allá de lo laboral.

2.-No eres indispensable: Mejor o peor ,alguien llegará a ocupar tu lugar y tu paso por una empresa, será tan fútil como el recuerdo que queda de ti. La gente pasa y las instituciones quedan.

3.-No te aferres a lo que te hace mal: Es lo más obvio pero lo más difícil de entender. Si estas viviendo una mala experiencia laboral o profesional en lo que quiera que hagas, debes entender que el “aguantar” no es algo sano y que en algún momento te pasará la cuenta. Muchos lo hacen por necesidad, “estoy muy viejo para que me contraten en otro lado”, “tengo hijos”, “Es lo único que se hacer”, Si es verdad; pero así como te contrataron, puede haber otra empresa mejor para hacer lo mismo que esté buscando gente como tú. No te cierres a las oportunidades por creerte menos.

3.-Tu salud y tiempo valen la pena: Yo le dedicaba la semana completa a desarrollar el material, las presentaciones, las pruebas, el intranet, las lecturas, imprimir de mi bolsillo y corregir los contenidos de las asignaturas que realizaba en la universidad. Para un alumno/ director, tres horas reloj a la semana, para mi siete días de trabajo son horario ¿Quién te lo paga? ¿Quién te lo agradece? Nadie. Y tampoco es necesario que lo hagan, pero entre un profesional dedicado y otro que no lo es se nota. Los dos hacen el mismo trabajo y reciben la misma paga ¿Pero quién se desgasta más? Ese diferencial es el que no vale tu tiempo y salud. Eso no es una apología al mínimo esfuerzo, solo entender cuál es el equilibrio entre hacer lo que se debe vs hacer lo que se puede.

4.- No es la zona de confort, es la tranquilidad mental: Es super fácil decirle a alguien que lleva una década de trabajo en la misma empresa, que debería salir de su zona de confort, ¿pero saben qué? Esa es una forma muy miope de ver y entender cómo se debe trabajar, el salir o no de la zona de confort siempre se ha entendido como vencer el miedo al cambio, pero nada impide que hagas lo mismo, solo que no de la misma forma. Aprender, especializarte es la clave de hacer lo mismo, pero mejor.

5.-No culpes a otros por lo que no has sido capaz de hacer: El autosabotaje es mas común de lo que crees, y la forma más fácil de evadir nuevas responsabilidades. Cada vez que te saboteas, pierdes una oportunidad de crecer o de al menos tener una nueva experiencia en lo que haces.

6.-No dejes que te culpen por lo que no han sido capaces de hacer: Lo mismo pero al revés; no somos chivo expiatorio de nadie y si alguien te culpa por no atreverse a hacer algo; escapa de ahí.

7.-Lo importante es llegar: Tu conocer tus metas. No importa el tiempo, solo importa cumplir la meta que te propusiste. Muchos tienden a compararse en el proceso, agobiarse por no lograr las cosas en tiempos determinados o ver el avance de otros por sobre el propio, antes de entender que solo puedes medir tu avance comparándote contigo mismo. No llega a la meta, el que no sabe hacer las cosas.

Esto es parte del proceso que seguramente te ha tocado o te tocará vivir alguna vez, hoy en día es difícil pensar en que entraras a un trabajo donde pasarás el resto de tu vida de forma segura. Hoy más que nunca debemos estar preparados para entender la liquides de las instituciones que buscan agradar al cliente antes que afianzar sus equipos.

Solo recuerda que tu estas primero.

Rafael Chávez S.
Director – El Diario Diseño
Diseñador Industrial/Máster en Diseño